Gotas de água

BLOG

Guía para la obtención de datos ambientales y de biodiversidad en humedales

Ministerio del Medio Ambiente y GEF Humedales lanzan guía para la obtención de datos ambientales y de biodiversidad en humedales



El documento fue elaborado a partir de la experiencia desarrollada por el Proyecto GEF Humedales Costeros en cinco humedales del país. A través de monitoreos participativos que contemplan a la ciudadanía, se busca recabar datos concretos del estado ecológico de los humedales.


Los humedales costeros son sitios de alta concentración de biodiversidad, hábitat de peces, crustáceos, anfibios, reptiles, aves migratorias, y otras especies, así como también entregan diferentes tipos de servicios de gran valor ambiental y social. Por ejemplo, son fuente de agua dulce y alimentos; controlan crecidas del mar, ofreciendo protección ante maremotos; y son importantes reguladores del ciclo climático. Pese a ello, los humedales son ecosistemas altamente vulnerables, en particular frente a amenazas como las prácticas no sustentables y el cambio climático. Asímismo, son sistemas dinámicos espacial y temporalmente, en función del balance hídrico y de sales, regulado por los caudales de los ríos y el mar, por lo que su evaluación resulta fundamental.


Ante este escenario, y sumado a la falta de un relato histórico sobre la evolución de los ambientes acuáticos y un registro de cómo las presiones han ido actuando sobre la cantidad, calidad y estructura morfológica de los cuerpos de agua de estos ecosistemas en Chile, el Proyecto GEF Humedales Costeros, iniciativa del Ministerio del Medio Ambiente junto a ONU Medio Ambiente, está llevando a cabo dese el año 2021 un programa de monitoreo participativo, que busca determinar el estado de salud y la biodiversidad de cinco humedales costeros: la desembocadura del río Elqui en la región de Coquimbo, el humedal de Mantagua en la región de Valparaíso, el humedal de Cáhuil en la región de O’Higgins, el humedal sitio prioritario Rocuant – Andalién en región del Biobío, y los humedales del río Queule en la región de La Araucanía.


Guía de monitoreo


Para la recopilación de datos, el programa contempla la evaluación periódica de componentes bióticos y abióticos, desarrollado junto a instituciones públicas, comunidades locales, sector privado y ciudadanos, lo que ha permitido conocer integralmente el estado de los humedales. La experiencia del trabajo realizado hasta la fecha, con las etapas, metodologías y ejemplos de técnicas para capturar información, fue plasmada en una Guía para el monitoreo del estado de salud de los humedales, que busca orientar a cualquier organismo público o privado interesado en realizar esta labor en los humedales de Chile.


La guía también entrega información sobre las características, los tipos y las funciones de los humedales, además de presentar las principales comunidades biológicas que se pueden identificar en un ecosistema humedal. Por todo esto, el documento se presenta como una herramienta de apoyo a los municipios para la implementación de la Ley de Humedales Urbanos.


Participación de la comunidad


La comunidad aledaña a los cinco humedales piloto, se ha hecho partícipe de los monitoreos, lo que ha permitido generar conciencia, colaboración y contribución mediante actividades con la ciudadanía, e intercambios entre la sociedad civil y los equipos científicos.


“El objetivo de este proceso participativo es obtener datos concretos de los estados ecológicos de los humedales, tanto con datos de parámetros ambientales como con el aporte de la ciudadanía en el registro de la biodiversidad. Este programa viene a concretar un anhelo antiguo del Ministerio del Medio Ambiente que es involucrar a la ciudadanía y complementar, con mayor frecuencia y presencia, el monitoreo tradicional que hemos venido realizando en alrededor de 30 humedales y 5 grandes cuencas hidrográficas, en donde existen normas secundarias de calidad ambiental, junto con destacadas universidades y consultoras ambientales, desde que se creó el Ministerio el año 2010”, explica Hernán Latuz, encargado de monitoreo de humedales del Ministerio del Medio Ambiente.


Dentro de las actividades desarrolladas en el marco del monitoreo ciudadano, se han realizado capacitaciones a actores locales, además de charlas en colegios y universidades. “Todo esto con el objetivo de que las comunidades que viven en los territorios cercanos a los humedales se motiven a participar y se empoderen territorialmente”, señala Claudia Silva, coordinadora nacional del Proyecto GEF Humedales Costeros.


Trabajo en humedales piloto


En el caso del humedal de Mantagua, en la región de Valparaíso, se firmó un Convenio de Cooperación con la Universidad de Playa Ancha que establece la colaboración permanente de los estudiantes de la carrera de Ingeniería Civil Ambiental en el monitoreo de los parámetros físico-químicos. Además, este piloto cuenta con el apoyo de profesionales del SAG de la región de Valparaíso para el censo y monitoreo de aves, y prontamente se realizarán talleres teórico-prácticos con la ciudadanía para la identificación de aves, macroinvertebrados y peces.


En el caso del piloto del humedal de Queule, en La Araucanía, se ha trabajado directamente con las escuelas Puralaco, Rayen-Lafken y Chanquin, a través de visitas pedagógicas al humedal, mediciones en terreno con equipos multiparámetro y participación de docentes en jornadas de avistamiento de aves e identificación de vegetación asociada a humedales. “Estamos felices de participar en este tipo de iniciativas. Desde siempre nuestro colegio ha tenido interés en los temas medioambientales y estamos constantemente incentivando este tipo de actividades en nuestro colegio”, indica Washington Bravo, director de la Escuela Chanquin.


En el humedal de Queule ya se han realizado dos campañas de monitoreo de biodiversidad en épocas de primavera y otoño. “Este es un humedal rural sin mucha intervención, y de los 5 pilotos es el que mejor mantiene su condición natural, esto se relaciona directamente con los resultados obtenidos hasta la fecha en las campañas menciondas, ya que existe una mayor abundancia de especies nativas, además de que se han descrito por primera vez especies como la Pocha o el Puye rojo en el territorio, dando cuenta de su alto valor ecológico”, agrega la Dra. Katherin Solis, coordinadora local del Proyecto GEF Humedales Costeros en la región de La Araucanía.


Del mismo modo, los ecosistemas piloto de la desembocadura del río Elqui y el humedal Rocuant-Andalién, trabajan principalmente con instituciones educativas, juntas de vecinos y organizaciones ambientales.


En tanto, en el humedal de Cáhuil se está implementando un programa de monitoreo ciudadano junto a organizaciones de la sociedad civil, productivas y educacionales, con el fin de que los datos obtenidos no solamente sirvan para generar información ambiental relevante, sino que también puedan servir de referencia para gestiones locales en el mediano plazo, como en el manejo de la barra de la laguna, indicadores de salud del humedal, conservación de los servicios ecosistémicos que sustentan economías locales, entre otros.


Variables del monitoreo


Para monitorear la calidad de las aguas de los humedales, se está trabajando con equipos multiparámetros que permiten realizar una serie de tomas físico-químicas en el agua, entre ellas: temperatura, pH, conductividad y oxígeno disuelto en el agua, así como registros de la transparencia del cuerpo de agua, lo que permitiría en un futuro realizar modelaciones de clorofila y nutrientes como nitratos y fosfatos.


Un aporte importante de este Programa de Monitoreo es la medición de la biodiversidad -en términos de composición de especies, abundancias y su fenología-, ya que no incluye solamente el tradicional censo de aves, como se suele hacer en la mayoría de los casos, sino que también se realizan estudios sobre la abundancia de especies de macroinvertebrados bentónicos (insectos, moluscos y anélidos) y de fauna íctica (especies de peces) presentes en los cinco humedales.


Determinar el estado ecológico y la biodiversidad de los humedales, a partir de un monitoreo periódico de diversos componentes bióticos y abióticos, es información valiosa que los expertos deben analizar para la toma de decisiones y la gestión sustentable de estos ecosistemas. Quienes quieran conocer más sobre este trabajo, pueden descargar la Guía de monitoreo de humedales en la web gefhumedales.mma.gob.cl/guiamonitoreo


Fuente: Chile - Ministerio del Medio Ambiente

2 visualizações

Posts recentes

Ver tudo